The Twilight Zone (algunos episodios)
Inteligencia artificial Robots empáticos
Franquicia: The Twilight Zone
The Twilight Zone (en inglés: «La zona crepuscular») —conocida en español como La dimensión desconocida, Dimensión desconocida, En los límites de la realidad o La quinta dimensión— es una serie de televisión de antología estadounidense—que forma parte de la franquicia The Twilight Zone—dedicada a la ciencia ficción, la fantasía y el terror. Cada episodio muestra un relato que plantea dilemas morales, cuestiona al espectador y lo confronta con su propia existencia, a menudo rematado por un final sorprendente. Su
Sinopsis
El programa introdujo a muchas personas a la ciencia ficción hecha con seriedad, a la vez que atraía a un gran público. El éxito de la serie original se ha mantenido y acrecentado en las siguientes cinco décadas y es hoy uno de los pocos programas televisivos de aquellos años que es objeto de culto y referencia obligada en su género. Durante los años 1950, Rod Serling se había hecho un nombre en Hollywood tanto por sus guiones como por sus críticas hacia el medio. Sus más fieras opiniones iban en contra de la censura que usualmente provenía de los patrocinadores y de los canales de televisión . Incluso criticaba el ambiente político de la época en su país, por lo que en algún momento sugirió que escribiría acerca de un Senado controlado por robots, sin censura, en el futuro. Fue ésta la idea que generó The Twilight Zone . "Rod Serling no solo fue uno de los mejores escritores televisivos de su tiempo (seis premios Emmy le avalan), sino también un claro precursor de la figura del creador, guionista y supervisor que hoy día encarnan nombres del panorama televisivo actual tan conocidos como el de David Chase o Vince Gilligan ." Antonio Errepé (Jot Down Magazine, 2014) [1] Utilizando la ciencia ficción como metáfora , en cada episodio se explicaban situaciones sociales muy candentes y mundanas. Como los canales y patrocinadores no permitirían situaciones potencialmente críticas de la realidad del país, ellos se valían de la ciencia ficción para exponer dichos asuntos, lo cual fue al parecer inadvertido por los censores de turno, que más bien pensaban que el programa era una simple trama de fantasías inocuas para adolescentes. "Para Serling, el paso estaba claro: en esos géneros estaba el vehículo perfecto con el que poder tratar todos los temas que quisiera, y con un formato autoconclusivo de media hora las posibilidades eran ilimitadas. […]