Colossus: The Forbin Project (conocida como Colossus: el proyecto Forbin) es una película estadounidense de ciencia ficción de 1970 dirigida por Joseph Sargent y basada en la novela homónima de Dennis Feltham Jones de 1966. Narra la creación de una supercomputadora que tiene a su cargo el sistema de defensa militar de los Estados Unidos, pero que tras contactar con un sistema similar creado por los soviéticos llamado Guardián, forman una única entidad que cobra conciencia y decide tomar el control mundial.
Sinopsis
El doctor Charles Forbin ( Eric Braeden ) es ingeniero jefe y creador de Colossus, una supercomputadora enorme a la que se cede el control sobre el armamento nuclear estadounidense. Colossus está construido bajo una montaña del estado de Colorado y se presenta como inexpugnable y autosuficiente, por medio de un generador nuclear que le provee de energía. El complejo en el que está ubicado es defendido por un grueso blindaje y un cinturón de radiación gamma que impide cualquier acceso por parte de los humanos. El superordenador, una vez activado, indica en un críptico mensaje que «existe otro sistema», revelando este secreto a sus creadores. La Unión Soviética anuncia casi simultáneamente que ellos también han cedido el control sobre su armamento nuclear a otro supercomputador, denominado Guardián. Los ordenadores demandan una línea de conexión; ésta comienza con matemática básica que en cuestión de horas pasan a un lenguaje intersistema que escapa al conocimiento de sus creadores y el control humano. Llegados a este punto, los respectivos dirigentes ordenan que se corte la conexión, a lo que los computadores responden exigiendo su reconexión o en caso contrario «se tomarán medidas». Estas no se hacen esperar y los respectivos sistemas envían un misil nuclear a los Estados Unidos de América y la Unión Soviética respectivamente. Tras la reconexión, el misil que se dirige a Norteamérica se puede destruir en vuelo, pero no así el que impacta en un campo de extracción petrolífera en la URSS. A partir de este momento, la unión de los dos ordenadores empiezan a seguir su programación básica de evitar la guerra y proteger a la humanidad. Realmente, el mayor enemigo de la humanidad es ella misma, demostrado con la explotación petrolera que contamina el mar y es culpable por la muerte de animales, por lo que la única forma que encuentran de protegerla es privarla de su capacidad de acción. […]